Revista de prensa
12/07/2009
Los rojos toman Berlín
La inusual y enormemente compleja ofensiva contra Berlín requería la preparación más minuciosa posible en todos los niveles del frente y los ejércitos. Se esperaba que las tropas del Primer Frente Bielorruso atravesaran una zona defensiva compuesta por muchos escalones y que se extendería de forma ininterrumpida desde el río Oder hasta la desmesuradamente fortificada Berlín.
La experiencia de la guerra no nos había situado nunca ante la toma de una ciudad tan grande y tan fortificada como Berlín. Su extensión total era de casi 565 kilómetros cuadrados. El metro y otras redes de ingeniería subterránea muy extendidas ofrecían muchísimas posibilidades para realizar movimientos de tropas. La propia ciudad y sus alrededores se habían preparado a conciencia para la defensa. Todas las calles, todas las plazas, todas las avenidas, edificios, canales y puentes constituían un baluarte en el sistema defensivo de la ciudad.
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