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El blog del editor

20/11/2009

Microhistoria doméstica

Con 121 frases para disfrutar con la Historia de España (Península, 2009) me he reído mucho. La noche laboral, sinuosa Praga de nubes rasgadas, se presentaba tediosa, as usual, y algo triste. Sin embargo, este pequeño libro abandonado en una estantería, cogido al azar, me ha salvado de la melancolía, de mi traicionera vida interior, de mis cosas. Dividido en tres partes, uno y trino, el bloque final —las sentencias contemporáneas, nombres y acontecimientos conocidos— es un exquisito ejercicio de ironía. Nada como recorrer con paciencia las hemerotecas del vértigo (por utilizar una expresión poética) para saber quiénes somos y, sobre todo, quién administra nuestra frágil democracia: vida civil (derechos y obligaciones) y hacienda. Las hemerotecas —las carga el diablo— son un instrumento preciso y terrible, junto con otras fuentes documentales, para concebir eso que se denomina —paradoja semántica al margen— Historia del tiempo presente. Y ya que de Historia del presente (eterno) se trata, un proceso acelerado y simultáneo de explotación y consumo desaforado, leo con interés Lujo y capitalismo de Werner Sombart (Sequitur, 2009). Sombart, sociólogo y economista alemán, escribió esta obra en 1921. Su actualidad y la explicación de la evolución del capitalismo sofisticado hacen de este texto una parada obligada para comprender cómo hemos llegado hasta aquí. Un espacio público, desestructurado y frenético, que logra que la denominada «Fiesta de la Libertad», que conmemoró días atrás en Berlín el fin —con redobles musicales— del comunismo internacional, parezca una gala de Operación Triunfo o, por mejor decir, el Festival de Eurovisión. Vamos, lo que era.

19 Comentarios

  1. maria matute ( Llibreter ) (14 Diciembre, 2009; 17:53)

    Acabo de leer el libro "121 frases para disfrutar con la historia de españa" es una pequeña DELICIA, con letras mayúsculas, y un buen recordatorio de las peripecias de este viejo país

  2. Juan 88 ( Lector ) (29 Noviembre, 2009; 23:35)

    No si al final el autor del blog será un poeta. Lo que faltaba. Enhorabuena a Península por esta iniciativa bloggera. Juan 88

  3. Jacobo GM ( Lector ) (29 Noviembre, 2009; 23:31)

    Comparto las ideas expresadas por Llúcia y JJ. Sin embargo creo que el Vigilante no esconde sus emociones. Vive a flor de piel. Ha llegado a Buenos Aires "Desinformación" de Serrano. Ya era hora. Abrazos, Jacobo GM

  4. JJ ( Lector ) (27 Noviembre, 2009; 22:01)

    Llúcía, no comozco al Vigilante aunque he leído este blog desde el primer post. Y creo que tienes razón. Petonets, JJ

  5. Llucia Bofarull ( Lector ) (27 Noviembre, 2009; 14:59)

    Me alegra haber intuido bien al 'vigilante', JJ. Pareces conocerle bien. Petonets! Llúcia

  6. PP ( Lector ) (27 Noviembre, 2009; 10:20)

    He léido 121 frases y, como dice el Vigilante, me he reído bastante. Estamos en manos de bárbaros. PP

  7. Pedro Robes ( Lector ) (26 Noviembre, 2009; 16:14)

    La memoria es el ámbito privado. Otra cosa, la memoria colectiva, que sí es fuente de la historia. Y la historia propiamente dicha es otro lío, diferente e importante. El más importante. Nada que ver. En cuanto a los sentimientos... son como el deseo. Un desarreglo. Un desequilibrio. Una enagenación. Estoy con lo que dice Luna: la exaltación de la intimidad es hedonismo. Seamos un poco pudorosos. Sobre todo porque al final se termina chapoteando en el barro. Todo perdido: la vida interior y la otra, la de la batalla cotidiana.

  8. Pedro P ( Lector ) (24 Noviembre, 2009; 20:41)

    La memomia escarba, cual barrenero, y llega a lugares inhóspitos. Esos en los que el Vigilante no quiere estar. Bien por Luna y su reflexión. Ojo con los sentimientos. Vaya pedazo de blog!!!! Pedro P

  9. rosario de santa fe ( Lector ) (24 Noviembre, 2009; 19:01)

    La memoria es una construcción arbitraria, sometida al imperio de nuestros deseos o bien (en casos indignos) a las veleidades de nuestros intereses. 'Todo esto ocurre en esta suerte de cuarta dimensión, que es la memoria', aventuró Borges. La hemeroteca desbarata tanto al deseo como a la infamia. Aunque el deseo, en este caso, suele obrar en la intimidad para abrigar nuestras heridas y la infamia, como siempre, escribir una versión ominosa de la historia. Salud, vigilante. Que no se apague tu linterna.

  10. Luna Roi ( Lector ) (24 Noviembre, 2009; 09:58)

    Alguien me escribió una vez: "la exaltacion de la intimidad, del dolor o de cualquier sentimiento extremo puede llevarnos al cultivo de la vida interior, una hacer más propio del hedonismo". Tal vez el vigilante debiera tomar nota de este tipo de consignas.

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