Revista de prensa
12/07/2008
Tener o no tener
El libro de Maier es divertido e ingenioso. Cito algunas perlas: "Hoy en día, en Francia, estamos asistiendo a una glorificación de la maternidad de la que no habría renegado el mariscal Pétain. Es el rostro actual del patriotismo: para afrontar una vida de mierda, es mejor ser muchos". "Tener un hijo es la mejor manera de no tener que plantearse el sentido de la vida, porque todo gira entorno a él. Responder a la cuestión del sentido de la vida reproduciéndose equivale a traspasar esta cuestión a la generación siguiente". "El 'deseo de hijo' da alas a los adultos faltos de perspectivas (que no son pocos)". "Cuanto más se exhibe al bebé, más ocultas están la vejez y la muerte y más pavor producen. ¿Habrá una relación de causa-efecto ¿Es que la infantomanía corre en paralelo a la gerontofobia ". "Cada niño nacido en un país desarrollado es un desastre ecológico para el planeta. Nadie necesita a nuestros hijos, porque tanto ellos como nosotros somos los mimados de un planeta que se encamina hacia el desastre. Por tanto, tener hijos en Europa o Norteamérica es inmoral, ya que equivale a seguir malgastando recursos que escasean para mantener un modo de vida cada vez más voraz, caprichoso y devastador". O (Maier citando a Courteline): "Uno de los efectos más obvios de la llegada de un niño a una familia es volver completamente idiotas a unos simpáticos padres que sin él no habrían pasado de simples imbéciles". Por Imma Monsó, La Vanguardia.


