Revista de prensa
03/01/2010
ISRAEL: LA PAZ TENÍA UN PRECIO
Oslo y la Declaración de Principios, que fueron anunciados a bombo y platillo en el jardín de la CasaBlanca, generaron la ilusiónde una paz inminente en Israel. Los palestinos confiaban ingenuamente en que se suavizaría el régimen de ocupacióny los presos de las cárceles israelíes serían liberados. También dieron por supuesto que ninguna de las dos partes escatimaría esfuerzos a la hora de elaborar y poner en marcha las dos fases de las que constaba la hoja de ruta: primero Gaza-Jericó, después estatuto final. El Acuerdo de Oslo era más procedimiento y calendario que sustancia, pero como los líderes israelíes no tenían ninguna prisa por abandonar Gaza y Jericó, fueron el los principales responsables de los seis años de retraso, entre mediados de 1996 y mediados de 2002, en el inicio de las negociaciones sobre el estatuto final.


