El blog del editor
04/01/2008
Herramientas de mercadotecnia
Como estamos ya en enero, el mes de las flores (de enero), sospecho que pronto llegará -el comercio y la rotación de los múltiples productos lo exige- la primavera. La noche ha sido larga y lluviosa y mientras espero que la Befana reparta dulces y chocolates (de los reyes, sin necesidad de Saint-Just, se debe desconfiar por naturaleza), me ha dado, siguiendo a Husserl, por la “intuición de esencias”, la propuesta de análisis de lo real de aquel fenomenólogo alemán (y judío) maltratado años después por su discípulo, el poeta (sic) y filósofo, ilustre nazi, Martin Heidegger. Entre cigarrillos, el descubrimiento del nuevo juguete high-tech musical y la lectura, a saltos, de Fateful choices de Ian Kershaw, un estudio de las decisiones (1940-41) tomadas por los principales dirigentes durante la Segunda Guerra Mundial, he reflexionado -intuición de esencias- sobre la desaparición de la idea de tiempo lineal. Debería pensar menos, pero esto de subsistir en la cultura del acontecimiento y la novedad permanente, el presente continuo y elástico, no deja de ser preocupante. Menos mal que los punks políticos (había alguno) que gritaban “No future” (The Clash frente a Sex Pistols, por ejemplo) no asistieron a la disolución, en el magma del neón, de la concepción agustiniana del tiempo lineal. Ya no hay futuro, dirían, ni siquiera imperfecto. La primavera vendrá agitada, de repente, sin avisar, como si fuera un fugaz cruce de miradas en un andén o una bomba en un hospital (o al revés) y nos encontrará desnudos, es decir, sin protección. Si escribiera que las plantas de la oficina están floreciendo y que al cactus de Península le ha salido una flor sonaría a escorzo lírico. Y no lo es.
2 Comentarios
George ( Lector ) (07 Enero, 2008; 11:36)
Las flores jóvenes, tan líricas, se escorzan; a veces en exceso. Es mas, diría yo que por eso mi primavera está alegre y triste. Ya lo avisaba -soy consciente de ello-, no es explosión repentina: lo fue. Se -lo dijo alguien- que aunque nos falten las flores, nunca terminarán con la primavera.
De cualquier manera, tiempo al tiempo: brotarán por doquier, aquí o en La Habana. Triunfar o morir.max ( Lector ) (04 Enero, 2008; 12:57)
Que tenga usted un próspero 2008 con salud y siga deleitándonos con sus escorzos literarios.
Saludos,
